El Club de barrio Villa Malcom pule sus pisos todas las noches para recibir a los tangueros. Con opciones diferentes cada noche esta milonga fue ganando terreno entre los jovenes que se animan a un tango nuevo.
Malcom, como lo llaman los bailarines, es un espacio abierto a la diversidad, un lugar para explorar la danza y la música con el tango como base pero no como única posibilidad. Muchos artistas se presentan a tocar con propuestas diferentes de tango fusión para que los aventurados bailarines demuestren sus destrezas.
Concurrido por turistas y aficionados tangueros, con el bar en la entrada y mesas rodeando la pista, esta milonga es ideal para el curioso espectador que no se anima a bailar pero elige disfrutar de las improvisadas figuras de los entendidos.
Durante el día se dictan clases, seminarios de perfeccionamiento y se realizan prácticas asistidas para mejorar la calidad de baile. A partir de las 23 hs en la Avenida Cordoba comienza la movida, los bailarines se calzan los zapatos y sin prejuicios la consigna es divertirse y así lo hacen jovenes y adultos, mujeres que sacan a bailar a mujeres para aplicar sus conocimientos del rol conductor, y cualquiera que quiera disfrutar de una pista que se llena de brillo cuando lo único importante es el tango.