El abrazo, la postura, el eje, los cuerpos, no son lo único que se compromete cuando se baila el tango. Con cada paso, ocupamos el espacio que otro nos deja, buscamos el contacto, nos hacemos uno. A través de técnicas relacionadas con el contact improvisación se puede lograr una real armonía entre las personas. Una fusión de tango y contact nos permite explorar esta danza con todos los sentidos dispuestos.
El contact improvisación se centra en el dar y recibir, en el escuchar y permitirnos decir. Dejarse caer y confiar que el otro a tus espaldas te sostiene. Con este tipo de ejercicios se construye el eje, se concientaza sobre los movimientos propios y ajenos, pero por sobre todo aumenta la confianza en la pareja.
Muchas veces el exceso de técnica hace del tango una danza demasiado precisa. Los aspirantes a bailarines deben de tomar muchas clases para lograr relajarse hasta que surja la posibilidad de improvisar. Dejarse llevar no es tarea fácil, y el rol de la mujer lo exige como condición primera. Es así como nace el Tango-Contact que busca la fusión de la música y los cuerpos, disponerse al contacto, soltarse, dejarse ir.
Esta práctica puede realizarse desde el comienzo, sin saber nada de tango, formándose así con una base integral que predisponga a los cuerpos a contactarse y a conectarse. O bien, el tango contact es perfecto para los bailarines que relegaron su sensualidad en búsqueda de una mejor técnica para el baile.
En última instancia el tango-contact es una buena excusa para permitirse abrazar y ser abrazado.
tips del tango contact
Se recomienda asistir a las clases con ropa cómoda y medias para realizar ejercicios descalzo.
Los ejercicios son para personas de cualquier edad y condición física.